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La Colombofilia en Argentina: 127 años de historia

Argentina, país sudamericano. Viene bien conocer algunos datos de importancia: Este país se independizó de la Corona Española en 1810, fecha similar a la de otros estados del cono sur como Uruguay, Paraguay, Chile, Bolivia.

Actualmente tiene 40 millones de habitantes, distribuidos en su gran territorio de casi 3 millones de km², ¡100 veces el tamaño de Bélgica! Ello implica que su densidad es de 15 habitantes por km², cuando en Bélgica es de 354 personas. Sin embargo, la población argentina se concentra en algunas grandes ciudades, tal es el caso de Buenos Aires, su capital, donde viven 13 millones de habitantes. Le siguen Córdoba y Rosario, con aproximadamente 1,3 millones cada una. Básicamente en el centro del país se concentra gran parte de la población. Allí reina una superficie plana, y un clima que llega a 0ºC en invierno, y a los 35ºC en verano. En los extremos del país, es posible encontrarse con clima subtropical, así como antártico en la Tierra del Fuego. Montañas, glaciares, cataratas y selva son paisajes muy conocidos en Argentina. En cuanto al deporte colombófilo, hay mucho que contar.

El 15 de Agosto de 1886 llegaron en el Vapor Senegal, a Buenos Aires, con destino a la cercana ciudad de Zárate para trabajar en una celulosa los colombófilos belgas Emilio Duvivier y Pedro Van den Zander. Ambos llevaban palomas mensajeras. Desde hace tiempo, por ende, se reconoce esa fecha como la del inicio de la colombofilia argentina. Esto implica ni más ni menos, que en 2013 el deporte en Argentina cumple 127 años.

Poco a poco la actividad fue desarrollándose, primero en Zárate, donde a falta de relojes los aficionados corrían con sus palomas a un punto central donde había jueces, luego en Buenos Aires, y posteriormente se diversificó la afición en ciudades como Bahía Blanca, Rosario, Avellaneda, Santa Fe, Córdoba, Pergamino.

En 1926, el entonces presidente de la nación decidió crear la Federación Colombófila Argentina, bajo la tutela del ejército, vistos los antecedentes europeos del uso de palomas como mensajeras en distintos conflictos bélicos. En esa época aficionados de buen pasar económico, así como el gobierno, importaron palomas belgas y francesas de los mejores orígenes, habida cuenta del alto poder adquisitivo que tenía Argentina respecto al mundo. En esa época, Argentina era uno de los diez países más ricos del mundo.

En 1945, la Federación llegó a tener la mayor cantidad de criadores reconocidos en el país, unos 6.000, que anillaban 120.000 pichones. Era una época de gran actividad colombófila, y con buen desarrollo colombófilo, incluyendo importaciones de palomas de los mejores colombófilos europeos, planes de vuelo con varios concursos de larga distancia, vuelos nocturnos, etc. El tren era el medio de transporte obligado.

ACTUALIDAD

Con el paso de los años la cifra de aficionados fue decreciendo, hasta nuestros días, en que existen en el país unos 2.000 colombófilos. Todos se encuentran afiliados a algunas de las 150 asociaciones nucleadas en la Federación Nacional. El anillamiento anual, ronda las 130.000 unidades.

A la hora de competir, los argentinos optan por organizar sus planes de vuelo durante el invierno y la primavera. Suelen iniciar los concursos en junio y terminarlos en noviembre.

Normalmente, las asociaciones se agrupan en “Circuitos”, y comparten el transporte. Así mismo, llevan a cabo clasificaciones regionales.

Un plan de concursos de un club o asociación en Argentina es similar a como se organizan en Alemania. Utilizan un sistema progresivo, en el cual van incrementando la distancia de los concursos de domingo en domingo. Suelen organizarse “líneas” con distintas orientaciones, de 3 a 4 concursos. El país es tan grande, que las asociaciones pueden efectuar sueltas desde distintos puntos cardinales sin inconvenientes, a excepción de las ciudades costeras. En el caso de Buenos Aires, en algunas oportunidades han hecho sueltas desde Uruguay y Brasil, pero esto actualmente no es factible por restricciones en el paso de palomas por las fronteras.

Cuando llegan al último concurso de una “línea”, inician otra hacia otro punto cardinal. Abundan los concursos de mediofondo, ya que son escasas las competencias de menos de 200 km. Los yearlings compiten hasta unos 500 km, en tanto las adultas, para los campeonatos de las asociaciones, hasta unos 600 km. Para los pichones (que se crían entre agosto y noviembre) no hay concursos. En el último concurso del año de cada categoría, disputan un premio entregado por la Federación, el “Premio Federal”, una estatuilla en forma de soldado, respetando una vieja tradición.


Colombódromo en Mar del Plata, Argentina

Cada aficionado puede enviar una cantidad limitada de palomas, que ronda entre 10 y 20 por concurso. Al avanzar la temporada, comienzan los concursos de fondo, enviando cada competidor normalmente unas 6 a 12 palomas en cada fecha. En todos los casos, si quiere enviar más palomas, pueden ir sin goma, a entrenamiento, o inscribir un segundo equipo a su nombre.

Existen clubes que organizan sus campeonatos de una forma muy llamativa: un mismo domingo, realizan sueltas desde 4 puntos cardinales a la vez, y dividen el lote de palomas que envía el competidor entre ellas. Ejemplo: se envían 3 palomas al Este (400 km), 3 palomas al Oeste (400 km), 3 palomas al Norte (400 km) y 3 palomas al Sur (400 km). Es un sistema exigente, hay que saber cuales enviar a cada extremo, y tener la paciencia de esperar las distintas llegadas. Se argumenta que de esta forma, influye menos en los resultados globales de cada concurso el viento.

Los sistemas de clasificación de cada concurso se basan en un porcentaje de las palomas participantes (rondan entre 150 y 800 palomas por concurso, según la asociación organizadora), o bien en un porcentaje de la velocidad de la primera paloma. Cuando concursan a nivel intersocial, la cifra de palomas movilizadas por fin de semana puede llegar hasta las 12.000 palomas.

Para los campeonatos, se basan en la suma de puntos que van sumando las palomas a lo largo del año. No hay exclusión o descarte de concursos salvo escasas excepciones, todos los concursos de una categoría o modalidad suman para su campeonato específico. El título más buscado es el de “Campeón General”, la suma de puntos de todo el año, ya sea en la asociación o en el Circuito Regional.

GRAN FONDO

Los concursos de Gran Fondo han tomado un importante auge en los últimos años. En 1998 la Federación Argentina organizó un concurso desde Zapala (en el sur del país), abierto a palomares ubicados a más de 900 km. Participaron en esa oportunidad casi 10.000 palomas, cifra record. Año a año, ese concurso se ha ido repitiendo, y se han agregado otros, como los clásicos de Cataratas del Iguazú, Clorinda, Neuquén y Bariloche. Es común que participen en esos “concursos especiales” entre 500 y 1.000 palomas, a excepción del clásico de Zapala, que reúne a unas 4.000 palomas cada año.


La liberación del concurso nacional de Gran Fondo en Zapala 2012 – 4.000 palomas


Alfredo Borgarelli, el ganador del concurso nacional de Gran Fondo de Zapala en 2012

Desde hace cuatro años se organiza un Campeonato de Gran Fondo, tomando varios de esos concursos para la puntuación final. Participan en ese campeonato aficionados de una amplia región del país. En la edición 2012, obtuvo el primer lugar la dupla Fanti-Scepacuercia, que tiene su palomar en San Antonio de Areco, una localidad de unos 30.000 habitantes que cuenta con unos 20 aficionados. Con sólo dos palomas logró su objetivo, dado que dos de sus palomas participaron en tres concursos del campeonato, obteniendo el mejor resultado requerido.


Paloma de Fanti-Scepacuercia, campeón de Gran Fondo 2012


Fanti-Scepacuercia

INSTALACIONES Y RECURSOS

En cuanto a los palomares argentinos, suelen ser abiertos, con soleras, perchas en lugar de nidos, construidos en madera o material de construcción. Algunos se ubican en los techos de las viviendas, fundamentalmente en las ciudades más grandes.

Suelen disponer de entre 15 y 20 casales de reproducción, anillar unos 70 pichones por año, y enfrentar la campaña deportiva con otras 30 palomas adultas. Abundan las palomas hembras, que suelen ser las predilectas para concursar. Lo hacen “a palillero”, es decir, con pocos incentivos sexuales, aunque está de moda hacer una especie de semiviudaje.


Un palomar típico en Argentina

Para la alimentación disponen de mezclas comerciales elaboradas en el propio país, así como medicamentos que se producen por laboratorios argentinos. Como si fuera poco, ya se fabrica en Buenos Aires un modelo de gatera electrónica, que reemplazará a los viejos relojes STB y Junior, abundantes aún entre los aficionados.

Otro aspecto de moda son los “colombódromos”. Hay 5 en actividad, con importantes premios en dinero. Cada uno suele recibir unos 500 a 700 pichones anualmente.
En fin, una colombofilia en tierra lejana, digna de conocer, a la vez que las maravillas geográficas de este país que en el futbol se destaca, con su inolvidable Maradona, y su más que vigente Leonel Messi !!!!

Federico Arias
Córdoba, Argentina
lalnm mma.gor@aftiiogooiebcclan
www.colombonoticias.com.ar

Comentarios

hola como estas mi nombre es ernesto y soy mexicano pero vivo en indiana estados unidos y estoy espesando en la colombo filia espero que puedas ayudarme un poco con mis dudas ..espero que puedas por que esto de la colombo filia me apasiona .este es mi correo electronico
..gracias